En el grupo de Argentina estuvimos debatiendo y llegamos a un consenso respecto a cómo clasificar las vías urbanas e interurbanas.
La propuesta es un tanto laxa para poder adaptarla a distintas realidades, y una vez la puse en práctica en mi ciudad me pareció una oportunidad para que otros puedan entender el proceso, sobre todo otras ciudades que compartan características con la mía.
Contexto: Resistencia tiene 300 mil habitantes, al este una ciudad satélite muy asentada que es Barranqueras con 50 mil habitantes, al sudeste Puerto Vilelas con 8 mil habitantes y al oeste Fontana que era un pueblo de 10 mil personas hace 20 años y hoy tiene 40 mil. Es una ciudad extendida pero con infraestructura vial deficiente, menos del 40% de sus calles y avenidas están pavimentadas, hay grandes sectores donde las principales vías son avenidas de tierra. El trazado general es un damero de avenidas cada 1 kilómetro, dentro de las avenidas el trazado puede ser irregular y son pocos los casos de avenidas que quedan dentro del damero planificado. Es una planicie de inundación sin afloramientos rocosos con 1200 mm anuales de lluvia sin estación seca y no hay registros de nevadas. Las calles de tierra se mantienen con ripio, sobre todo aquellas donde pasa el transporte público. La cantidad de calles de tierra impide que se las pueda sostener en condiciones todo el tiempo sobre todo cuando las lluvias son continuas, así que las calles principales que sí son mantenidas son mucho más transitadas que el resto por ser las únicas en buenas condiciones.
Troncales: las troncales son las rutas nacionales que la circundan por oeste (RN11) y norte (RN16), no hay rutas provinciales pavimentadas importantes que lleguen hasta aquí. En una ciudad del tamaño de Resistencia no debería haber avenidas “trunk” internas, aunque sería factible encontrarlas en grandes metrópolis.